///

En el Día Internacional Contra las Drogas, persisten las preocupaciones sobre violaciones a los derechos humanos por parte de la DNCD en su “guerra contra las drogas”

14 mins read

Noticia El Nuevo Diario:

El presidente la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), vicealmirante Jose M. Cabrera Ulloa, ratificó este domingo su compromiso de perseguir, enfrentar y castigar el narcotráfico, en ocasión de conmemorarse este lunes 26 de junio, el Día Internacional de la Lucha Contra el Uso Indebido y Tráfico Ilícito de Drogas.

El titular de la DNCD, exhortó a todos los dominicanos y dominicanas, trabajar juntos para enfrentar la amenaza que representa para nuestros niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos, el uso indebido de sustancias narcóticas, señala una nota de prensa enviada por la entidad.

“Reafirmamos nuestra firme voluntad de continuar reforzando las acciones operativas y preventivas, junto a los organismos de seguridad del Estado, para alcanzar un país libre del tráfico y consumo de drogas”, expresó Cabrera Ulloa.

vicealmirante Jose M. Cabrera Ulloa (Foto: Fuente externa)

«Asimismo, nos comprometemos a seguir respetando y garantizando los derechos y la dignidad de todos los ciudadanos; ese es y será siempre nuestro deber como funcionario público», continuó diciendo.

El vicealmirante afirmó que el narcotráfico y sus crímenes conexos, tendrán de frente al Gobierno dominicano, que seguirá implementando estrategias conjuntas, para detener este mal que tanto daño a la humanidad.

Aseguró que en estos últimos tres años, se ha logrado golpear de manera sistemática y contundente a estas estructuras criminales, tanto en el nivel macro, así como el microtráfico de drogas en todo el país.

Cabrera Ulloa también aprovechó para agradecer al presidente Luis Abinader por el gran apoyo, sin precedentes, que ha recibido la DNCD por parte de su Gobierno en el combate y persecución al narcotráfico y sus delitos conexos.

Agradeció también la decidida cooperación de las Fuerzas Armadas, la Procuraduría General de la República, la Policía Nacional y agencias de inteligencia del Estado, acciones que han sido determinantes para enfrentar el tráfico ilícito de sustancias controladas.

El 7 de diciembre de 1987 fue aprobada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la resolución que declara el 26 de junio como el Día Internacional Día Internacional de la Lucha Contra el Uso Indebido y Tráfico Ilícito de Drogas (ver mas adelante).

Realidad:

Las personas primero: detener el estigma y la discriminación, fortalecer la prevención

El problema mundial de las drogas es un tema complejo que afecta a millones de personas en todo el mundo. Muchas personas que consumen drogas enfrentan estigma y discriminación, lo que puede dañar aún más su salud física y mental y evitar que accedan a la ayuda que necesitan. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) reconoce la importancia de adoptar un enfoque centrado en las personas en las políticas de drogas, con énfasis en los derechos humanos, la compasión y las prácticas basadas en la evidencia.

El Día Internacional contra el Abuso de Drogas y el Tráfico Ilícito, o Día Mundial de las Drogas, se celebra el 26 de junio de cada año para fortalecer la acción y la cooperación en la consecución de un mundo libre de abuso de drogas. El objetivo de la campaña de este año es crear conciencia sobre la importancia de tratar a las personas que consumen drogas con respeto y empatía, brindar servicios voluntarios basados en la evidencia para todos, ofrecer alternativas a la sanción, priorizar la prevención y liderar con compasión. La campaña también tiene como objetivo combatir el estigma y la discriminación contra las personas que consumen drogas, promoviendo un lenguaje y actitudes respetuosas y no juzgadoras.

Apoye. No Castigue

Apoye, No Castigue” es una campaña global que aboga por un enfoque de políticas de drogas basado en los derechos humanos, la salud pública y la reducción de daños en lugar de la criminalización y la represión. La campaña se enfoca en promover alternativas más justas, humanas y efectivas a la denominada “guerra contra las drogas“, que ha demostrado ser ineficaz y ha generado graves consecuencias sociales.

El objetivo de la campaña “Apoye, No Castigue” es cambiar las políticas y prácticas actuales relacionadas con las drogas, fomentando el diálogo y la participación de la sociedad civil, las personas que consumen drogas, las comunidades afectadas y los profesionales de la salud. Busca impulsar un cambio en las políticas de drogas hacia enfoques más centrados en los derechos humanos, la salud, la reducción de daños y la justicia social.

La campaña promueve la idea de que las personas que usan drogas no deben ser castigadas ni criminalizadas, sino que deben recibir apoyo, acceso a servicios de salud adecuados y oportunidades de rehabilitación. Además, aboga por la adopción de estrategias de reducción de daños, como programas de intercambio de jeringuillas, tratamiento con medicamentos sustitutivos y programas de prevención del VIH, que han demostrado ser efectivos para proteger la salud de las personas que consumen drogas y reducir los riesgos asociados.

Opinion:

Derechos Humanos y Arbitrariedades: La Paradoja de la Participación en el Tráfico de Drogas por las Fuerzas del Orden

En medio de la preocupante situación del tráfico ilegal de drogas y las consecuencias que el narcotrafico tiene en la sociedad, resulta absurdo escuchar afirmaciones de respeto a los derechos humanos por parte de las instituciones encargadas de mantener el orden y la seguridad, que se ven constantemente involucrada en este fenomeno.

Los recientes casos, como la Operación Halcón IV, que involucra a las fuerzas del orden y el tráfico de drogas en las cárceles, ha dejado en evidencia las fallas y las prácticas irregulares que aún persisten en las instituciones encargadas de combatir el narcotráfico en nuestro país. Resulta alarmante pensar que aquellos que deberían ser los guardianes de la ley y la justicia estén involucrados en actividades ilegales que atentan contra la seguridad de la sociedad y participan en el círculo vicioso del tráfico ilegal de drogas.

Estos casos ponen de manifiesto la existencia de estructuras corruptas dentro de las instituciones encargadas de garantizar la seguridad y el respeto a los derechos humanos. Las arbitrariedades y violaciones sistemáticas a los derechos fundamentales, como la tortura, la detención arbitraria y el uso excesivo de la fuerza, son una realidad que no se puede ignorar. El deber de proteger y respetar los derechos de los ciudadanos no puede ser selectivo ni estar sujeto a intereses particulares.

La DNCD, desde su creación, ha estado envuelta en situaciones que implican la desaparición de grandes volúmenes de drogas y denuncias de supuesta implantación de sustancias en los barrios, principalmente dirigidas a los jóvenes.

Además de la Operación Halcón IV, otro caso emblemático que evidencia las irregularidades y la corrupción en las instituciones encargadas de combatir el narcotráfico es el de la Dirección Central de Narcóticos (Dican). Esta entidad ha estado envuelta en numerosos escándalos que han socavado la confianza de la población y han generado un gran impacto en la sociedad.

La situación llegó a tal punto que el presidente de la República, Luis Abinader, se vio en la necesidad de tomar medidas drásticas y disolver dicha dirección. Esta decisión refleja el reconocimiento por parte de las autoridades de que las irregularidades y la corrupción en la Dican eran evidentes y requerían una intervención inmediata.

Estos hechos son solo algunos ejemplos de la serie de irregularidades que han salido a la luz en relación con el combate al narcotráfico en nuestro país.

Resulta inaceptable que en un sistema democrático se sigan presentando casos en los que se vulneran los derechos humanos en beneficio de intereses particulares o por complicidad con el crimen organizado. Estas prácticas no solo generan desconfianza y deslegitiman a las instituciones encargadas de impartir justicia, sino que también perpetúan la impunidad y debilitan el Estado de derecho.

Es fundamental que las autoridades tomen medidas enérgicas y efectivas para erradicar la corrupción y la complicidad con el narcotráfico dentro de las instituciones. Esto implica una depuración profunda de los cuerpos de seguridad, una mayor transparencia en los procesos de reclutamiento y ascenso, así como la implementación de mecanismos eficientes de control y supervisión como la regulacion y legalizacion del Cannabis u otras drogas para que estas puedan ser controladas y no sean utilizadas como mercancia de interes por estas instituciones.

Además, es necesario fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas y garantizar que las violaciones a los derechos humanos sean investigadas de manera exhaustiva e imparcial. Solo a través de una justicia independiente y efectiva se podrá restablecer la confianza de la sociedad en las instituciones y lograr un verdadero respeto a los derechos humanos.

En conclusión, resulta absurdo afirmar que se respetan los derechos humanos cuando aún persisten casos de arbitrariedades, complicidad y violaciones sistemáticas a estos derechos por parte de las instituciones encargadas de mantener el orden y la seguridad. Es necesario un compromiso real por parte de las autoridades para erradicar la corrupción y garantizar una verdadera protección de los derechos fundamentales.

Solo así se podrá avanzar hacia una sociedad justa, segura y respetuosa de los derechos humanos.

Videos:

Y estos son solo algunos casos que pueden ser fácilmente encontrados en las redes sociales y YouTube.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Previous Story

¿Cuál es la importancia de tener cannabis libre de impurezas?

Next Story

Atascados y en retroceso en lucha contra uso de narcóticos

Latest from Blog

0 $0.00